Historia de cáncer de ovario

April 23

Cáncer de ovario es una condición médica seria que afecta a los ovarios y puede propagarse al resto del cuerpo si no se trata. Tratamientos para la enfermedad son variados, y todavía se están desarrollando nuevos avances médicos relacionados con esta condición. Sin embargo, debido a que la enfermedad no tiene ningún proceso de selección, mayoría de los pacientes no consigue diagnosticada hasta que llegaron las últimas etapas de la enfermedad.

Primeras referencias al cáncer

Cáncer probablemente ha existido durante el tiempo que la raza humana. Las primeras referencias a la fecha el cáncer regreso al antiguo Egipto, escrito en algún momento entre el 3000 A.C. a 1500 A.C.. Se han encontrado siete papiros que describen los cánceres de la mama, así como otros tumores. Los egipcios sabían que no podría curar el cáncer, por lo que abogaban por la cauterización de tumores superficiales. La comprensión egipcia antigua de cáncer era bastante avanzada: hay evidencia de que podría decir la diferencia entre tumores malignos y benignos, según el mundo de la medicina. Cánceres de útero y otros cánceres reproductivos femeninos fueron tratados mediante la aplicación de cataplasmas de cebada, oreja de cerdo y otras hierbas.

Normas de tratamiento moderno a finales del siglo XX

El método principal de tratamiento de cáncer de ovario en las últimas décadas ha sido la quimioterapia. Combinaciones de cisplatino y un agente alquilante eran también un tratamiento popular en la década de 1980. Este método de tratamiento fue encontrado para ser áspero para muchos pacientes, y en la década de 1990 se utilizó paclitaxel en combinación con cisplatino o carboplatino para tratar el cáncer.

John Hopkins Hospital

El laboratorio de patología ginecológica en el Hospital Johns Hopkins es una institución americana importante que ha contribuido al estudio de los cánceres reproductivos femeninos. El laboratorio fue fundado por el Dr. Thomas Cullen en 1893. Cullen fue una figura importante y fue el primero en hacer diagnósticos después de examinar el tejido bajo un microscopio. Él se encendió escribir varios libros sobre el tema de la patología ginecológica que se consideran estándares en los Estados Unidos.

El enigma de la momia

No todos los tumores ováricos son mortales. Durante décadas, una momia egipcia autopsied en 1825 fue pensada para haber muerto de cáncer de ovario después de que un tumor se encontró en sus ovarios. Sin embargo, cuando los científicos revisar los registros de la autopsia en la primera década del siglo XXI, se determinó que el tumor, que era benigno, no mató a la mujer momificada. En su lugar, se determinó que murió de tuberculosis.

El papel de la genética

Estudios recientes han confirmado que la genética juega un papel importante en la determinación de la probabilidad que un paciente desarrollará cáncer de ovario. En 2007, un estudio Japonés señaló que la expresión de RCAS1, un antígeno marcador expresado por ciertas células, está relacionada con cáncer de ovario, así como otras enfermedades. Los autores del estudio concluyeron que la presencia de RCAS1 puede ser capaz de predecir resultados del tratamiento.