Dieta para la enfermedad de Parkinson

August 31

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico que se produce con la pérdida de dopamina-que producen las células en el cerebro. Los síntomas incluyen movimiento incontrolable en el músculo esquelético, tracto gastrointestinal y músculo liso. Una dieta sustancial y equilibrada es necesaria para mantener la potencia de tratamiento medicinal, aliviar el estreñimiento y reducir la sobreestimulación del sistema nervioso.

Interacciones con otros medicamentos y la alimentación

Muchos pacientes de la enfermedad de Parkinson se prescriben un medicamento para facilitar el movimiento involuntario. Levodopa (l-dopa) es un medicamento popular. Es deben tomarse con el estómago vacío para mejor absorción. El paciente no debe comer hasta 30 minutos después de tomar el medicamento.

Muchos estudios sugieren que las dietas ricas en proteínas y vitamina B-6 pueden limitar la efectividad de la l-dopa. A menudo se sugiere una dieta limitada a 6 onzas de proteína al día. Sin embargo, animamos a suplementos adicionales para aumentar el calcio, hierro y vitaminas del grupo B (excepto B-6) que desaparecen al reducir la ingesta de proteínas.

Alimentos sugeridos

La enfermedad de Parkinson los pacientes deben mantener una dieta balanceada alta en fibra. Vegetales verdes, como lechuga, brócoli y repollo, se deben comer diariamente. Jugos de vegetales, semillas crudas y frutos también se deben consumir con regularidad.

Las habas son una fuente natural de la levodopa. Son buenos comer, pero no deben usarse como sustitutos de pastillas de l-dopa.

Jugo de ciruela pasa y las fibras son un buen remedio para ayudar a aliviar el estreñimiento. Debe evitarse el salvado.

Alimentos a evitar

Alimentos ricos en B-6, como plátanos, pescado, carne, granos enteros, papas y maní, deben comidos con moderación o eliminados de la dieta para mantener la potencia de la l-dopa.

Alcohol, la cafeína y el azúcar deben evitarse ya que crean exceso de ácido en el cuerpo. Este ácido puede sobreestimular el sistema nervioso. Alimentos picantes también pueden crear sobreestimulación, provocando tirones y movimiento incontrolado.