Terapia nutricional para un paciente con cirrosis del hígado

by admin 10/04/2013

La cirrosis implica la cicatrización del tejido hepático y puede conducir a daño hepático permanente y un mayor riesgo de cáncer de hígado, según la Clínica Mayo. Personas que padecen cirrosis deben limitar la ingesta de sustancias potencialmente dañan el hígado, como el alcohol y algunos medicamentos y una dieta rica en frutas y verduras, según la Clínica Mayo. Hongos medicinales también pueden añadirse a la dieta que se han encontrado para tener un profundo efecto en la función hepática y pueden ayudar a las personas con cirrosis.

Quercetina

La quercetina es un fitoquímico (planta química base) presente en muchas frutas y verduras frescas y se ha encontrado para tener un fuerte efecto protector del hígado. En un estudio publicado en la revista de enfermedades digestivas y las Ciencias en abril de 2003 por un equipo de investigadores y Amalia Pavanato quercetina fue probada en ratas con cirrosis inducida químicamente. El estudio descubrió que la quercetina mejora varias funciones del hígado y reducde la acumulación de tejido colágeno. Comprar quercetina como suplemento nutricional, o consumirla naturalmente en manzanas, cebollas, té, vegetales de hojas verdes y frutas muchas, según la sociedad americana del cáncer.

Antioxidantes

Una de las complicaciones frecuentes de la cirrosis es la vasoconstricción (estrechamiento de los vasos sanguíneos) en el cuerpo debido a la función hepática deteriorada. En un estudio publicado en la revista de medicina crítica en 2005 por Lippincott, Hagerstown, MD, varios antioxidantes, incluyendo vitamina C, fueron administradas a pacientes que sufrían de cirrosis alcohólica con sensibilidad deteriorada vasoconstrictor. El estudio encontró que los antioxidantes desempeñan un papel importante en la restauración de la función de los vasos sanguíneos normales. Antioxidantes se encuentran en grandes cantidades en muchas frutas y verduras, así como tés y especias. Añadir alimentos ricos en antioxidantes pueden ser una parte importante de un enfoque nutricional para el tratamiento de la cirrosis.

Setas

Setas como shiitake han sido parte de la dieta asiática tradicional durante siglos y han sido recientemente estudiados por la comunidad científica por sus propiedades medicinales. Un estudio publicado en el boletín farmacéutico biológico en 2004 por Soichiro Akamatsu y un equipo de investigadores japoneses examinaron el efecto del extracto de la seta shiitake en ratones con fibromas hepáticos inducidos químicamente. Los investigadores encontraron que el extracto de shiitake inhibe la formación de colágeno y produce efectos hepatoprotectores de la función hepática. Hongos shiitake se pueden encontrar en tiendas naturistas en la sección de productos, así como en forma de suplemento.

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