Óxido de zinc para problemas de piel

by admin 06/10/2011

Óxido de zinc es un medicamento que se usa para tratar las irritaciones menores de la piel, incluyendo dermatitis del pañal, cortes, hiedra venenosa y quemaduras. Óxido de zinc es un componente de muchas pomadas y cremas que tienen como objetivo prevenir y administrar irritaciones de la piel. Es un medicamento tópico que se pretende aplicar directamente sobre la piel.

Efectos secundarios comunes

Cuando se utiliza óxido de zinc los efectos secundarios más comunes pueden incluir irritación, enrojecimiento y picor. Estos efectos secundarios generalmente desaparecen muy rápido (como el cuerpo se acostumbra a la medicina). Sin embargo, si usted encuentra que sus síntomas son especialmente duraderos o problemático, necesita informar a su médico de la situación, para estar en el lado seguro.

PRECAUCIÓN

Antes de usar el óxido de zinc para problemas de piel, es importante hablar con su médico sobre si es adecuado para usted. Su médico necesita saber su historial médico, incluyendo sus alergias, infecciones de la piel y otras cuestiones relacionadas con la piel. Si usted está embarazada o amamantando debe asegurarse de que el médico es consciente de ello. Es sin confirmar en cuanto a si el óxido de zinc se excreta a la leche materna (que podría potencialmente causar daño a los bebés).

Uso

Óxido de zinc es fácil de usar. Aplicar liberalmente a una erupción o corte. Debe masajear suavemente el óxido de zinc en y tener cuidado para evitar entrar en los ojos (se pretende sólo para uso externo).

Productos

Óxido de zinc se incluye como ingrediente en una amplia gama de productos diferentes. Algunos productos de la piel que consiste de óxido de zinc incluyen loción de calamina, medicina para la erupción de pañal, lociones de la piel, ungüento de óxido de zinc, diferentes tipos de cosméticos, medicamentos para hemorroides, crema solar y caladryl loción.

Síntomas

Si usted está preocupado que ha usado demasiado óxido de zinc, necesita buscar atención médica de emergencia. Algunos de los síntomas de sobredosis de óxido de zinc incluyen tos, escalofríos, la piel o los ojos convirtiéndose en amarillo (ictericia), fiebre, diarrea, irritación de la garganta y la boca, náuseas, vómito y dolor de estómago.

Related posts