Conocer las actividades de consejería

by admin 01/12/2011

Conocer las actividades de consejería

Familiarizarse con la gente durante una sesión de asesoramiento es importante en terapia de grupo. Juegos rompehielos son divertidas maneras para romper la tensión y la incomodidad de tener que abrir a desconocidos. Algunos juegos ofrecen presentaciones de grupo, mientras que otros ayudan a desarrollar el respeto y confianza en otros. Sin la voluntad de llegar a conocerse unos a otros, terapia de grupo no puede ser eficaz. Juegos rompehielos pueden ayudar a los participantes a ser más abierto con ellos mismos para ser cómodo con confiando en el grupo.

Exposición de miedos

A menudo piensan que sus miedos son sólo sus propios. Ellos no son conscientes de que otros pueden pensar lo mismo. En este ejercicio, los participantes se les pide escribir anónimamente temores personales. El líder del grupo o terapeuta leerá los temores al azar y discutir sobre ellos. Aunque esta actividad es sutil y no implica una interacción directa, las personas son capaces de sentirse seguro para expresar sus pensamientos y saber que no están solos en sus luchas. Esto les permitirá sentirse cada vez más a aquellos a su alrededor.

Contacto con los ojos

La ventana al alma de una persona es a través de sus ojos. El grupo se divide en parejas y dos prácticas de personas mirando a los ojos de los demás. No esta permitidos llevar gafas de sol o gorras y no puede mirar lejos incluso si consiguen incómodos o tímidos. Este ejercicio dura 10 minutos. Esto enseña a las personas a enfrentar sus miedos, dejar a un lado sus inseguridades y centrarse en otra persona. También es una experiencia muy íntima, que permitirá a cada pareja llegar a conocerse mutuamente. Después de 10 minutos para arriba, la pareja tiene que discutir lo que ellos estaban pensando como lo hicieron el ejercicio.

Objetivos comunes

El consejero asigna a los participantes para pasear y buscar al menos tres personas que tienen metas similares a la suya. Este ejercicio obliga a la gente a salir de sus conchas y hablar. Puede ser un poco incómodo al principio, pero una vez que la gente encuentre aspectos relatable en otros, serán más interesados en realmente aprender más acerca de todos a su alrededor. Incluso si no encuentran personas que tienen objetivos similares, se descubren las pasiones, intereses y aspiraciones de otras personas.

Me coge

Aprender a confiar es difícil de lograr. A veces, la mejor manera es dar un salto de fe. En esta actividad, el grupo turnarán en participar. Hay una fallera y un receptor. Ambas personas deben ser cerca de igual tamaño. El receptor tiene a unos pocos pies detrás de la persona que cae, y la fallera tiene que dejar ir y caer. El colector debe atrapar a faller. Entonces, tienen que cambiar de roles. Esta actividad funciona mejor en suelos acolchados o en el parque en el césped, en caso de accidentes.

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